Introducción.
De acuerdo con José M. Esteve, nadie se ocupó de enseñarnos a ser profesores y lo aprendemos por ensayo y error, aún cuando estudié la carrera de profesor no pude evitar sentir pánico al iniciarme en la docencia, sin embargo, corrigiendo errores y buscando capacitación he conseguido con el tiempo desarrollarme en la docencia, y concebir la escuela como un sitio donde vamos a aprender, a compartir: tiempo, espacio, saberes, experiencias y sentimientos.
J.M. Esteve reconoce que somos producto de nuestra historia y que nuestra identidad profesional o manera de vivir nuestro trabajo, puede parecernos un infierno o la gloria al disfrutar la aventura de una clase, como un reto intelectual.
Según Esteve, no tiene sentido dar respuestas a quienes no se han planteado la pregunta, en ello coincido con él, dado que uno de mis objetivos como docente es crear necesidades en el alumno para que sientan el valor que tiene lo que van a aprender, debemos seducirlos de alguna manera para que estudien. Él propone regresar nuestra atención hacia el mundo que nos rodea como lo hizo la primera persona que generó los conocimientos que hoy parecen significativos para la sociedad, esto es, crear la necesidad de estudiar, para conocer nuestro mundo, nuestra realidad.
El acto de estudiar, menciona Paulo Freire, implica el acto de leer el mundo, de leer la palabra desde una perspectiva critica y reflexiva, creo que la lectura es la base para aprender, por ello sugiero a mis alumnos que lean, razonen y apliquen lo que aprenden, a fin de desarrollar su personalidad.
Identidad docente.
En la ponencia “ La aventura de ser maestro” se hace patente la necesidad de crear nuestra propia identidad profesional la cual nos faculta para reconvertir nuestros conocimientos para hacerlos accesibles a nuestros alumnos, aceptar con humildad que nuestro trabajo consiste en estar al servicio de ellos, que lo más importante es que facilitemos el aprendizaje de los mismos.
Comunicación.
Sin duda el segundo aspecto a considerar, es que debemos ser comunicadores, es decir, necesitamos dominar distintas técnicas de comunicación, a fin de expresar con claridad lo que queremos decir, debemos saber escuchar, saber preguntar y saber salir del escenario cuando ya no nos pertenece. Mantener una relación cordial y asertiva con el grupo.
Disciplina.
No me preocupa mucho la disciplina en el aula. La experiencia me ha demostrado que los alumnos no son nuestros enemigos, que realmente esperan muestra comprensión y orientación, ellos saben descubrir muy bien cuales son los límites, ellos mismos se disciplinan en el salón.
Satisfacción.
Me siento orgulloso de ser profesor, porque he recibido un “gracias” de alguien que ni de mi familia es, cuando ha podido “aprender”. El simple hecho de saber que he podido ayudar a otra persona a crecer me llena de satisfacción.
Insatisfacción.
La burocracia y carencias de recursos entorno a la educación me fastidia, los sueldos que no compensan realmente todo el tiempo que dedicamos al prepararnos para impartir un curso, la desvaloración del maestro en la comunidad, me llena de tristeza.
Conclusión
Un docente es un generador de los pretextos para aprender.
Hasta pronto compañeros y compañeras.
De acuerdo con José M. Esteve, nadie se ocupó de enseñarnos a ser profesores y lo aprendemos por ensayo y error, aún cuando estudié la carrera de profesor no pude evitar sentir pánico al iniciarme en la docencia, sin embargo, corrigiendo errores y buscando capacitación he conseguido con el tiempo desarrollarme en la docencia, y concebir la escuela como un sitio donde vamos a aprender, a compartir: tiempo, espacio, saberes, experiencias y sentimientos.
J.M. Esteve reconoce que somos producto de nuestra historia y que nuestra identidad profesional o manera de vivir nuestro trabajo, puede parecernos un infierno o la gloria al disfrutar la aventura de una clase, como un reto intelectual.
Según Esteve, no tiene sentido dar respuestas a quienes no se han planteado la pregunta, en ello coincido con él, dado que uno de mis objetivos como docente es crear necesidades en el alumno para que sientan el valor que tiene lo que van a aprender, debemos seducirlos de alguna manera para que estudien. Él propone regresar nuestra atención hacia el mundo que nos rodea como lo hizo la primera persona que generó los conocimientos que hoy parecen significativos para la sociedad, esto es, crear la necesidad de estudiar, para conocer nuestro mundo, nuestra realidad.
El acto de estudiar, menciona Paulo Freire, implica el acto de leer el mundo, de leer la palabra desde una perspectiva critica y reflexiva, creo que la lectura es la base para aprender, por ello sugiero a mis alumnos que lean, razonen y apliquen lo que aprenden, a fin de desarrollar su personalidad.
Identidad docente.
En la ponencia “ La aventura de ser maestro” se hace patente la necesidad de crear nuestra propia identidad profesional la cual nos faculta para reconvertir nuestros conocimientos para hacerlos accesibles a nuestros alumnos, aceptar con humildad que nuestro trabajo consiste en estar al servicio de ellos, que lo más importante es que facilitemos el aprendizaje de los mismos.
Comunicación.
Sin duda el segundo aspecto a considerar, es que debemos ser comunicadores, es decir, necesitamos dominar distintas técnicas de comunicación, a fin de expresar con claridad lo que queremos decir, debemos saber escuchar, saber preguntar y saber salir del escenario cuando ya no nos pertenece. Mantener una relación cordial y asertiva con el grupo.
Disciplina.
No me preocupa mucho la disciplina en el aula. La experiencia me ha demostrado que los alumnos no son nuestros enemigos, que realmente esperan muestra comprensión y orientación, ellos saben descubrir muy bien cuales son los límites, ellos mismos se disciplinan en el salón.
Satisfacción.
Me siento orgulloso de ser profesor, porque he recibido un “gracias” de alguien que ni de mi familia es, cuando ha podido “aprender”. El simple hecho de saber que he podido ayudar a otra persona a crecer me llena de satisfacción.
Insatisfacción.
La burocracia y carencias de recursos entorno a la educación me fastidia, los sueldos que no compensan realmente todo el tiempo que dedicamos al prepararnos para impartir un curso, la desvaloración del maestro en la comunidad, me llena de tristeza.
Conclusión
Un docente es un generador de los pretextos para aprender.
Hasta pronto compañeros y compañeras.
